GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES:

HOSTELERÍA Y OCIO

Las Buenas Prácticas Ambientales se pueden definir como aquellas

acciones que pretenden reducir el impacto ambiental negativo que causan los

procesos productivos a través de cambios en la organización de los procesos y

las actividades. La implantación de Buenas Prácticas Medioambientales debe

ser asumida por la empresa, entendida en su globalidad, previamente a su

aplicación.

La utilidad de las Buenas Prácticas se debe a su simplicidad y bajo coste,

así como a los resultados rápidos que se obtienen, son muy útiles y sencillas

de aplicar.

Como resultado de la implantación de las Buenas Prácticas se conseguirá:

-Reducir el consumo y el coste de los recursos (agua, energía, etc.)

-Disminuir la cantidad de residuos producidos y facilitar su reutilización.

-Reducir las emisiones a la atmósfera, los ruidos y los vertidos de aguas.

-Mejorar la competitividad de la empresa.

Se considera un documento orientativo y adaptable.

RESIDUOS QUE SE GENERAN EN INSTALACIONES HOTELERAS:

ORGÁNICOS:

Son los que se producen en mayor cantidad, restos de crudos y cocinados

procedentes de cocinas, restaurantes, bares y alojamientos. También es

importante tener en cuenta el aceite de cocina usado, que es un producto

altamente contaminante de las aguas.

PAPEL Y CARTÓN:

Procedente de envases y embalajes de todos los productos usados en las

instalaciones.

ENVASES LIGEROS:

Tales como botellas plásticas, latas, aluminio usado para envolver la comida

sobrante, bricks, etc.

PLÁSTICOS:

Film de plástico para la preparación de comidas preparadas envasadas,

envases y embalajes.

VOLUMINOSOS:

Residuos que por su tamaño obligan a una recogida domiciliaria o su

transporte a un Punto Limpio, son muebles viejos, lavavajillas, freidoras,

electrodomésticos en general. 

PELIGROSOS:

Los residuos que por su peligrosidad se deben entregar a gestores autorizados

para su valorización. Son los tubos fluorescentes usados en iluminación,

productos químicos de limpieza, pilas, etc.

EMISIONES A LA ATMÓSFERA:

Sobre todo la emisión de humos que se produce en las cocinas, el ruido, la

contaminación por transporte, etc.

BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES

ENERGÍA

Apagar las luces del puesto de trabajo cuando no sean necesarias.

Apagar las luces de los servicios y de las salas cuando no se estén utilizando.

Usar la climatización sólo cuando sea necesario. Evitar las corrientes de aire y

cerrar correctamente puertas y ventanas, así se evitan pérdidas en los sistemas

de aire acondicionado y calefacción y se disminuye el consumo de energía.

Usar luz natural en la medida de lo posible. Mantenga las ventanas limpias y

anime al personal a abrir las persianas en lugar de encender las luces.

Climatización:

Comprobar los niveles de almacenamiento del combustible necesario para la

calefacción, así se puede evitar la existencia de fugas y la producción de

residuos.

Controlar la temperatura tanto en invierno como en verano (se considera

apropiado mantenerse en torno a los 22 º C).

Aislar los edificios, se hará más eficaz la climatización evitando un consumo

innecesario.

Electrodomésticos:

Conectar los lavavajillas y las lavadoras a carga completa, ya que el uso a

media carga implica mayor consumo de agua, energía y detergente.

El mayor consumo de energía es debido al calentamiento del agua de los

electrodomésticos, es aconsejable mantener los termostatos a una temperatura

no muy elevada y constante.

Limpiar frecuentemente los hornos, fuegos y placas para evitar que se

acumulen grasas que impidan la transmisión de calor.

Indicar a los clientes que sean ellos los que decidan el momento de lavar sus

toallas (dejándolas en el suelo o en la bañera), evitando así que se realice esta

actividad todos los días, promoviendo así una reducción de consumo de

recursos.

COMPRAS

Comprar productos a granel, que vengan con el mínimo embalaje, o en envases

con materiales de fácil reciclaje, biodegradables y retornables.

Tener en cuenta antes de la compra de cualquier producto, la existencia de

otros, de prestaciones iguales, que sean más respetuosos con el medio

ambiente.

Valorar el coste de la materia prima con criterio ecológico. 

En la compra de electrodomésticos tener en cuenta la información que lleva la

“etiqueta energética” indicando el consumo de agua y de energía.

LIMPIEZA

Vigilar los productos químicos empleados en la limpieza, comprar productos

señalados con menor agresividad ambiental.

Compra de detergentes para lavavajillas sin fosfatos ni cloro.

No verter al sistema de saneamiento público los restos de productos de

limpieza.

Utilizar los productos según las cantidades idóneas de dosificación que indique

el fabricante, mantenerlos bien cerrados (para evitar emanaciones), aislados y

guardados adecuadamente.

Etiquetar bien los productos de limpieza evita peligro de accidentes.

Para evitar incrementar la cantidad de residuos es aconsejable y cómodo usar

la mantelería o las sábanas que se vayan a tirar como trapos para la limpieza.

AGUA

Asegurarse de cerrar bien los grifos.

Cerrar los grifos durante el enjabonado de manos y/o cepillado de dientes.

Arreglar los goteos de los grifos e informar a los usuarios. Una pérdida

continuada puede desperdiciar hasta 20 litros de agua al día.

RIEGO

En pequeñas instalaciones el agua de lluvia puede utilizarse para regar los

jardines. Únicamente es necesario disponer de un sistema de captación, un

depósito para su acumulación y un equipo de presión.

En las zonas verdes está muy recomendado el riego por goteo o microaspersión,

así como regar en horas donde el sol incida con poca intensidad para evitar

evaporación.

Crear zonas de umbría mediante técnicas de plantación de árboles para así

reducir la temperatura del suelo y la evaporación.

Utilizar especies de vegetación que requieran poca cantidad de agua.

PAPEL

Uso de papel reciclado y libre de cloro para cuadernos de notas, cartas,

facturas, alimentación de ordenadores, folletos promocionales, tarjetas de

visita, etc.

Escribir, imprimir y fotocopiar por las dos caras, siempre que sea posible.

Usar el papel escrito por una cara como papel borrador.

Trabajar en soporte informático, reduciendo el uso de papel.

Tirar el papel usado en las papeleras específicas para papel reciclado que hay

al lado de las fotocopiadoras.

Utilizar medios de comunicación electrónicos para reducir el uso de impresoras

y fax.

Comprar papel higiénico blanco, ya que está comprobado que es más

respetuoso con el medio ambiente que los de color que llevan colorantes.

COCINA

Evitar la utilización de papel de aluminio o de film transparente para el

mantenimiento de comida preparada, usar en su lugar fiambreras u otro tipo de 

recipiente que no provoque residuos (los film arrastran parte de la comida

cuando son retirados), y que se puedan reutilizar.

No verter el aceite usado al desagüe, si no se puede proceder a su transporte a

un punto limpio o si no se dispone de un contenedor para su posterior recogida,

se debe arrojar a la basura en un tarro de vidrio cerrado.

Cuando se cocina, se consigue un ahorro de energía tapando los recipientes y

apagando los fuegos 10 minutos (si es cocina eléctrica) antes para aprovechar

el calor.

Minimizar el tiempo de precalentamiento del horno y mantener la puerta

cerrada.

Tener en cuenta los límites de emisión de humos

Para ahorra agua en la cocina se considera necesario procurar tener los

alimentos limpios para evitar lavarlos con agua en continuo, es mejor utilizar

un barreño y lavar más de una pieza a la vez.

INFORMACIÓN A LOS TRABAJADORES

Es necesaria una adecuada formación ambiental a los trabajadores para que

luego éstos puedan comunicar a los clientes las mejoras medioambientales de

los servicios que ofrece el establecimiento.

Facilitar formación ambiental al personal del departamento de compras, para

evitar la adquisición de productos agresivos para el medio ambiente.

Facilitar el conocimiento de los símbolos de peligrosidad y toxicidad y los que

identifican a los productos ecológicos.

En las habitaciones sería interesante informar mediante folletos descriptivos

instrucciones para el ahorro energético y de agua.

Colocar carteles en distintos puntos de las instalaciones informando sobre las

buenas prácticas que los usuarios y trabajadores pueden adoptar en sus

actividades diarias.

Importante publicar información ambiental verdadera y no engañosa ya que de

lo contrario se puede volver en su contra.

PROPUESTAS DE MEJORA

Usar sistemas de alumbrado de tubos fluorescentes o lámparas de sodio.

Aislar térmicamente las instalaciones, en particular las ventanas y ventanales

de oficinas, de forma que se obtenga un aprovechamiento óptimo de los

sistemas de calefacción.

Instalar grifos monomando o con temporizador o sistema de detección de

presencia, de forma que no exista la posibilidad de que se queden abiertos.

Limpiar los filtros de salida de aire para que el rendimiento del aparato

acondicionador sea el adecuado.

Instalación en los servicios de sistemas eléctricos para el secado de manos en

lugar del empleo de toallas de papel.

Elegir productos con embalajes mínimos o solicite a sus proveedores que le

entreguen los productos con embalaje reducido. Solicite a sus proveedores que

retiren el exceso de embalaje cuando realicen las entregas. 

Desconectar la calefacción y la refrigeración en salas no ocupadas,

asegurándose de que disponen de buena ventilación para evitar la formación de

condensación y mohos.

Asegurarse de que los ventiladores, bombas y las instalaciones centrales como

torres de refrigeración, calderas y refrigeradores no funcionan fuera de los

períodos en que los edificios están ocupados, excepto en caso de que sea

preciso su uso para calentamiento o refrigeración previos.

Compre equipos que cumplan con la normativa “Energy Star” de la USEPA

(Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos) o alguna similar. Si su

ordenador dispone de opciones “Energy Star” o “ahorro de energía” asegúrese

de que están activadas; los equipos a menudo tienen estas opciones

desactivadas cuando son configurados.

Los protectores de pantalla no ahorran energía. Active las opciones de

desconexión e insista al personal para que desconecten al menos los monitores

de sus ordenadores (utilizan dos veces la energía de un PC) cuando no se esté

utilizando, así como cuando abandonan sus mesas para asistir a reuniones o

para el almuerzo.

Solicite a sus proveedores o fabricantes de equipos nuevos que le faciliten

información sobre el consumo de energía media en condiciones normales de

funcionamiento y de consumo en estado de espera o de bajo consumo.

Realizar campañas de información y formación entre los empleados para el

ahorro energético.

Realizar un estudio del consumo eléctrico para adoptar las medidas de ahorro

más adecuadas.

Depositar en puntos limpios los residuos que no tienen sistemas de recogida

convencionales.